ENSIDESA
El día 5 de junio de 1950, Presidencia de
Gobierno emite un decreto por el que se
encomienda al INI la construcción de una
empresa mixta para la creación de un centro
siderúrgico que, en el plazo de diez años,
incremente la producción anual obtenida en
las distintas industrias, debidamente
ampliadas, en la cifra de 600.000 toneladas
de productos terminados por año. El 28 de
julio de ese mismo año de 1950 se constituye
la sociedad. El capital inicial es de 1000
millones de pesetas. Había nacido Ensidesa.
La llegada a Avilés de la draga Pax, en el
otoño de 1951, supuso el comienzo de las
obras de la nueva factoría.
El 24 de septiembre de 1957 se inauguró el
primer horno alto lo que se puede considerar
como la inauguración oficiosa de ENSIDESA.
En los primeros tiempos de Ensidesa
la necesidad de mano de obra de
cualificación media (los oficiales) era muy
importante. Estos trabajadores estaban en
activo, generalmente, en otras empresas de
la región o del exterior. Aunque los
salarios que aquí se les ofrecían eran
ligeramente superiores no constituían
suficiente tirón como para forzar un
traslado. La forma de atraerlos fueron las
llamadas "ventajas sociales", y sobre todo
la vivienda y el poblado.
LLARANES
De los poblados que surgieron como
consecuencia de la llegada de la fábrica,
sin duda el más emblemático, el más cuidado
por la Empresa, cabría decir incluso que por
el Estado, hasta el punto de que en
numerosas ocasiones lo mostró como ejemplo
del bienestar de la clase obrera en España,
fue el de Llaranes.
Ensidesa encargó a los arquitectos
J. M. Cárdenas Rodríguez
y F. Goicoechea Agustí,
en 1951, la construcción del poblado central
de Llaranes concebido como un pueblo
independiente, con escuelas, mercado,
estadio deportivo, piscinas, parques, local
para espectáculos, hogar sindical y Plaza
Mayor.
Cárdenas
y Goicoechea
firmaron conjuntamente el proyecto en su
totalidad. Sin embargo, cabe destacar que la
iglesia es obra de
Cárdenas mientras que
el "colegio de niños" y el parque infantil
fueron obra de
Goicoechea. El
"colegio de niñas", la Plaza Mayor y el
economato entrarían en el grupo de proyectos
compartidos.
El proyecto del Mercado, conocido
popularmente como El Economato, data de
1956, pero sería el último de los edificios
singulares en terminarse. No se inauguraría
hasta 1962. Con anterioridad fueron
habilitados para ese uso los bajos de la
Plaza Mayor, cuyo destino inicial, nunca del
todo logrado, fue su uso para el comercio
privado.
Se proyectaron diferentes tipos de vivienda
dentro de una homogeneidad de conjunto. Los
bloques "A" tienen tres plantas y doce
viviendas. Los bloques tipo "C" y "D" son
los más abundantes en el poblado. Constan de
ocho o dieciséis viviendas dispuestas en
forma de "U" y pareadas dejando un jardín en
medio. Menos abundantes y con sus jardines
son las viviendas tipo "H" o de "capataces".
Se trata de viviendas ligeramente mayores
que el resto de las del poblado, en bloques
de cuatro, dos bajos y dos pisos, y con una
fisonomía que les daba un cierto aire de "chalés".
El aspecto nórdico que le conferían los
tejados de pizarra fue fruto de la
casualidad. En la idea inicial las cubiertas
estaban proyectadas en teja árabe de color
rojo. Una oportunidad que surgió para
Ensidesa provocó el cambio.
El poblado se inauguró el 18 de
julio de 1956. En 1959, año en que se
termina casi por completo el poblado de
Llaranes, finaliza la fase de construcción
de Ensidesa.
ORGANIZACIÓN
El responsable de Asuntos Sociales de
Ensidesa, en su despacho de la Plaza Mayor,
ejerció siempre unas funciones de "alcalde"
sobre Llaranes que siempre tendieron a
considerar los poblados como una entidad
autónoma. Un alcalde, además, con casi todas
las prerrogativas de tal, ya que contaba con
su propia Guardería Jurada, que era la
máxima responsable del orden en los
poblados. Orden que se establecía de acuerdo
a criterios propios y por normas que el
mismo Departamento dictaba.
Llaranes disponía en esa época de
1324 viviendas y estaba totalmente
urbanizado: calles, alcantarillado,
iluminación, etc... y con todos los
elementos de una vida independiente. El
servicio público se hallaba concentrado en
la Plaza Mayor, centro del mismo,
conteniendo estafetas de Correos y
Telégrafos, Central telefónica, Farmacia y
una sucursal bancaria. Poseía otros locales
que se usaban como economato provisional y
que serían ocupados, al menos eso era lo
previsto, por distintas ramas del comercio.
En 1983 comienza a notarse el
declive. A partir de esa fecha la mayor
parte de las actividades que asumía Asuntos
Sociales dejan de ser, poco a poco, asumidas
por la Empresa. Desde la mitad de la década
de los ochenta Ensidesa se va deshaciendo de
lo que habían sido edificios de uso común de
los poblados.
Lo primero en transferirse fueron la
iglesia y los colegios. Para la
transferencia de la Iglesia al Arzobispado
de Oviedo se solicita autorización al
Consejo de Administración de Ensidesa el 24
de octubre de 1985. En cuanto a los
colegios, en total cuatro edificios, fueron
cedidos gratuitamente al Estado. El
economato fue suprimido como tal en el
segundo semestre de 1995. El 3 de noviembre
de ese mismo año se arrendó a una cadena de
supermercados para su explotación.
El proceso de "privatización" de las
viviendas fue más complejo. La primera venta
efectiva se realizó el 10 de agosto de 1990.
A finales de 1993 se había realizado el
grueso de la operación.
Además de las viviendas, la Empresa tuvo que
transferir al ayuntamiento de Avilés las
infraestructuras y suelo común. La cesión se
firmó el 29 de marzo de 1995. La red
eléctrica se cedió a Hidroeléctrica del
Cantábrico y los inquilinos tuvieron que
hacerse cargo de los pagos a partir de 1998.
Como dato anecdótico, señalar que la última
fiesta de Reyes Magos y la última Fiesta del
Embalse de Trasona, con organización de la
Empresa fueron las de 1993.
El Llaranes de hoy, totalmente
remozado, es una zona más de Avilés, con los
mismos derechos y obligaciones que el resto,
aunque todavía se puede ver en las tapas de
algunas arquetas el logotipo de Ensidesa.